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domingo 05.feb 2012
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El animal herido

El referendum fallido que impide al Presidente de Venezuela Hugo Chávez gobernar de forma indefinida al país fue un gran tropiezo en su mandato. Pese a todo, Chávez encuentra constantemente nuevas formas para ejercer presión en el sector empresarial y escandalizar en los medios.
Latinoamérica voltea al menos una vez al mes a Venezuela porque su presidente no deja de hacer estupideces. Hugo Chávez se sintió herido, necesita auto reafirmarse a partir de la imposición del miedo. No solamente ha logrado polarizar al pueblo venezolano, además, fue capaz de iniciar un conato de guerra entre Colombia y Ecuador, un pleito que no termina y que involucró a México cuando se descubrió que había estudiantes de la UNAM en el campamento de las FARC agredido en territorio ecuatoriano por el ejército de Colombia. Luego, Chávez apareció como el precursor de la paz en la cumbre de Rio.
Vino más tarde el tema de la nacionalización de la industria cementera, ya lo había hecho con el petróleo y la telefonía, ahora, como CEMEX si le importa a nuestro gobierno, la polémica proliferó para sumarse a los escándalos Mouriño – PEMEX y Hugo Sánchez – Selección Mexicana de Fútbol.
Los venezolanos saben que Hugo Chávez no está acabado, le queda hasta el 2013 para mover las cartas a su favor y lo va a hacer, pretende, en el 2010, promover un nuevo referéndum consultivo para aprobar la reforma constitucional que perdió en 2007.
La única manera posible que tienen los venezolanos para asegurarse de que Chávez se debilite, es apostarle a la oposición y lograr que su voto sea respetado. El CNE (Consejo Nacional Electoral) tiene hoy la gran responsabilidad de impedir que Chávez meta la mano en los procesos de elección popular de alcaldes y gobernadores.
Hugo Chávez acusa al sector que produce los alimentos de la canasta básica de acaparamiento para generar una sensación de desabasto en el pueblo. Hoy en Venezuela, nadie puede comprar más de dos litros de leche al día, no hay harina, no hay azúcar, ni carne. Los productores aducen que el desabasto lo genera el mismo gobierno, el dólar americano que requieren para comprar los insumos es cada vez más inaccesible.
Los venezolanos que salen de su país, no pueden tener acceso a sus ahorros, no más de cinco mil dólares anuales, no más de quinientos dólares al mes, la banca está controlada por el gobierno a través de la institución conocida como CADIVI (Comisión de Administración de Divisas), por el contrario, el dólar tiene un precio mucho más elevado en el mercado paralelo, el mercado negro, ilegal ante el estado.
Cuando uno llega al aeropuerto de Maiquetía, en el Litoral Central, a quince minutos de Caracas, más de un centenar de personas lo abordan para ofrecer la compra de dólares. Cuando un venezolano sale de viaje, si lleva consigo dólares que no pueda comprobar que compró a través de CADIVI, está infringiendo la ley, entonces, el dinero se le decomisa por decreto jurídico.
Venezuela está sitiada por su gobierno, su gente se está hartando, muchos ya lo están. Hugo Chávez es un animal herido, aunque suene extraño, es más peligroso que hace seis meses, su rabia se ha incrementado, quiere sofocar a su propia gente, al pueblo, al sector empresarial y a todo lo que parezca oponerse a su hambre desmedida de poder.