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domingo 05.feb 2012
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La negra

Una gran fiesta comienza…

Sugiere convertirse en festín…

E aquí una recopilación de cuentos cortos necrofílicos y escatológicos que algunos personajes alternos han llamado como  simples narraciones de vida …

Lo que es cierto es que el día de hoy muchos lo llaman:

 “EL FESTIN DE LOS MARRANOS”.

 

La negra

 

Si … así   la vi. …

La música estaba  cabrona  fuerte como la chingada  y yo con una pinche cruda de muerte…

No podía correr si no,  lo hubiera hecho.

Muy despacito fue  mi intento por  llegar a donde se arremolinaba la gente  para pedir de tomar.

No había forma de llegar por el líquido que podría desprenderme  de esta depresión  producida por la “tomadera”.

El lugar era un verdadero caos rítmico.

 

 Mire a la pista y ahí estaba.

Una pinche loquita salte y salte al ritmo del bit, al ritmo de la tremenda peda que se cargaba.

Era una morena de fuego, pechos grandes y cabello lacio  como lacandón, sus grandes  y bien torneadas bubis se movían al calor de la música deleitando a los morbosos como yo.

Lo que mas  llamaba la atención era la peda que se cargaba la muy cabrona.

No podía dejarla de mirar, y no… no te creas  que la observaba por su bondadosas carnes,   si no por el contrario,  por la forma de contorsionar el cuerpo, por la forma de gesticular el rostro…

No mames que  ritmo…

Estaba totalmente  concentrada, clavada en el baile…

Era un verdadero rito  el que  presenciaba.

No di crédito a la forma de brincar, de abrir el hocico y jadear.

Su mirada perdida y la boca llena de baba, desviaban mi atención, amainaba el dolor de mi cruda.

Quise saber pa´ donde miraba la pinche prieta y no pude obtener respuesta, sepa la madre pa´ donde veía.

La confianza del baile que  según ella realizaba me hizo estar seguro que se sentía “el súper culo”…

En cada movimiento iba creciendo  la sensualidad…

En ese momento me percate que su cuerpo se apartaba de lo terrenal…. 

Pensé:

 “Y yo que me creía un verdadero “shamata” un “Chito-ryu”…

Al fin llegue a la barra. Que me pido mis chingados clamatos con Smirnof ….mmm

¡Tómala catalina! que me los empino uno tras otro…

Se calmo mi dolor , el galeno de la barra  lo había conseguido…

Me librarme de la sombra de  la cruz…

La música seguía  a lo cabrón y yo mas cabrón sin el dolor del castigo de una cruda mal cuidada…

Doctor sírvame otro smirnoff pero ahora solapa …

Ese si me lo chingue de un solo golpe, uuuuuh….

Ahora si culeros grite…

Me di valor, al fin la pinche música  no dejaba oír ni un carajo,  solo me escuche por dentro , pero eso si me salio del alma…

El cuerpo lo sentí caliente y la imagen de la diosa del alcohol, la pinche negra que aun babeaba, me llamaba al calor del movimiento, al rítmico del lugar…

Así que me di a la tarea de intentar acercarme a la loquita que se sentía “Bo-Derek” y que más bien parecía chaman de Tehuixtla.

 

En el lugar todo era  un transe colectivo nadie estaba quieto y nadie veía a nadie, solo gritaban y brincaban.

Seguí caminando entre el jubilo de  los entes que a mi alrededor movían sus cuerpos.

 A lo lejos la meta, la doña briaga, la morena que no dejaba de brincar , de bailar , de girar la cabeza.

A mi paso , un baso abandonado…

No sabia de quien era, pero me lo trague. Me vio un chamaco y me dijo “hora carbón ese trago es de tu padre…”

 No la hagas de pedo guey,  creí que era el mío…

Pinche muerto de hambre .

Muerta de hambre tu chingada madre… y chigue usted a su madre…

Pues chingue usted a la suya, afirme…

Calcule la trayectoria del viento , la oportunidad atmosférica , y le solté tremendo madrazo que de puras nalgas lo made.

No tardo en caer,  cuando brincaron como 7 mil changuitos  que venían con el mugroso  que acababa de putear… 

Se levanto  rápidamente y les dio la orden  que me dejaran…

Me sentí como las películas del santo cuando se avienta una madriza con los zombis …

Me puse loco…

Pero el guey que madre me tranquilizo y me invito un trago…

No la chingues carnal si nos reventamos una madriza nos corren de aquí y eso no queremos o si …

”pinche puto para mi que me vio carbón” … Le saco el muy culero…

En fin que lo que comenzó  en cura termino nuevamente en la maldita “tomadera”.

La prieta que me cautivo resulto macho y el compa con el que tome resulto psicoanalista…

Hoy aprendí que cuando tomo…

O me ligo una vieja o reparto madrazos, si no, no sabe la peda…

¿O tú que opinas?

 

 

by

 

Oscar Ricardo López.

 

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