El duelo en la primera mitad no defraudó, si bien no hubo grandes peligros en las áreas, la intensidad que imprimieron los jugadores de ambas escuadras en el mediocampo, la lucha de poder a poder, no dejó nada que desear.
El juego se disputó en una parte corta del terreno, ya que ambos equipos buscaron cerrar espacios y achicar la cancha, y fue Cruz Azul el primero en tener una aproximación en una jugada donde Ramón Núñez quedó dentro del área con ventaja, pero tardó mucho en decidir y se ahogó, al minuto 9.
Los Pumas tuvieron menos llegadas que los celestes, un tiro de larga distancia de Dante López al 10, un contragolpe, tras un error de Rogelio Chávez al regresar el balón al portero, que Palencia interceptó, pero que no pudo controlar de buena manera, así como un cabezazo de Jehu Chiapas al 38, que contuvo Jesús Corona, en su primer encuentro como celeste.
Pero venía la jugada clave del encuentro, tras un despeje de Jesús Corona jugando bien su área, el balón fue enviado hasta los tres cuartos de cancha contrarios donde Darío Verón lo dejó botar, mientras Sergio Bernal salió de su portería para ir por él, pero en un grave error de comunicación, el paraguayo cabeceó el balón sin ver al guardameta y lo techó, para anotar un autogol al minuto 42 y poner el 0-1 a favor de los celestes.
Para el segundo tiempo, hubo un cambio obligado, ya que Jehu Chiapas salió lesionado justo antes del descanso por lo que su lugar fue ocupado por Pablo Barrera, sin embargo, apenas se estaban acomodando en el terreno de juego, cuando al 48, Jaime Lozano cobró una falta apenas delante del círculo central que en el área remató Christian Riveros para poner el 2-0.
El juego parecía ya sentenciado, así que La Máquina comenzó a aguantar más a los felinos y Ferretti hizo su segundo movimiento, sacó a Ismael Íñiguez que para entonces jugaba pegado a la banda izquierda, para ingresar a Martín Bravo al 57.
La puerta parece estar cerrada para los felinos, ya que por más que intentaron no lograron acortar distancias, siendo la aproximación más cercana un cabezazo del “Pikolín” en un tiro de esquina que pasó muy cerca del palo derecho al 67, mientras que al 70, hubo un tiro libre cobrado por Barrera por izquierda, muy cerrado, que se paseó por el área chica.
Y hubo otro poste, un tiro libre cobrado por Martín Bravo al travesaño al 75, otra prueba más que los goles estuvieron negados para Pumas en este encuentro.
Cruz Azul hizo su juego, aguantó y contragolpeó, con el tiempo y el marcador a su favor, y en un contragolpe Torrado llegó a línea de fondo por derecha y mandó un centro al corazón del área, donde Villa controló, con la presión de Bernal, sin embargo, aguantó y disparó para poner el 3-0 definitivo al 83, con el Estadio Olímpico de su lado, donde La Máquina sumó ya siete victorias al hilo sobre los Pumas en torneo regular.



