Sin reflectores ni papeles multicolores América hizo su presentación en el Apertura 2009. No había nada que presumir y sí mucho que poner en práctica, por ello las nuevas Águilas de inmediato establecieron el ritmo del juego, tomaron el balón y comenzaron, con cautela a buscar la meta de Moisés Muñoz.
Ramírez repitió la fórmula que en San Luis implementó, los mismos 11 salieron al terreno de juego, pues creyó que la solidez que el equipo había demostrado sería suficiente para ganar, al final de los 90 minutos, su primer juego.
Entonces como si fuera un mal sueño, el estratega de las Águilas observó como Ricardo Rojas abrazó a Miguel Sabah dentro del área, tal como él, Julio Escobar, el Árbitro central también lo observó y no dudó en sonar su silbato para marcar la pena máxima.
Cuando el cronómetro marcó el minuto 17 el balón cruzó la línea de meta, Sabah había cobrado con potencia al centro, Navarrete recostó a la derecha.
Al minuto 29 un error arbitral de Escobar marcó al América, Salazar abrazó y empujó a Cabañas dentro del área michoacana, pero jamás se escuchó el silbatazo que antecede la marcación del castigo.
América tuvo que comenzar a intentar por todos los costados de la cancha, Pardo con la fuerza que lo caracteriza, logró enviar un centro al área, al 36, que Esqueda cabeceó, pero Muñoz logró quedarse con el balón.
Justo cuando América se veía mejor y cerca del gol que empataría el juego, en un centro al área de Elías Hernández, Wilson la peinó de cabeza par meter el segundo de la tarde.
Para el segundo tiempo el equipo de Coapa decidió sacar a Ricardo Rojas y Silva para meter a Cerda y su refuerzo de lujo Daniel Montenegro, pero el equipo no logró tener profundidad y claridad en sus llegadas.
Al 46 Cabañas sacó un disparo en los línderos del área que Muñoz logró controlar, y fue hasta el 62 que volvió a hacerse presente el equipo de casa cuando “Rolfi” sacó un disparo que se fue a un costado del poste derecho de Muñoz.
Morelia no proponía, tenía dos goles que defender y así lo entendió. Sin presionar demasiado encontró una jugada que pudo ser el tercer gol cuando al 71 Sabah arrastró a Kevin y Mosqueda para meterse en el área y sacar disparo cuando Navarrete decidió achicar, con el cuerpo el arquero de las Águilas detuvo el esférico.
Al 81 Ángel Reyna puso en dificultades a Muñoz con un disparo que el michoacano alcanzó a desviar a tiro de esquina, y fue hasta el 83 cuando América vio la luz, aunque parecía era demasiado tarde.
Mauricio Romero metió la mano en un disparo de Reyna, el árbitro no dudó y marcó penal. Cabañas pidió el balón, lo tomó con seguridad y lo puso en el manchón de la pena máxima; entonces sacó un disparo raso a la derecha que Muñoz no logró detener.
Salvador se sacudió la maldición del “10” que parecía acecharlo, pues desde que se puso el número de Blanco en la espalda el gol se le escapó; sin embargo el maleficio se desquebrajó cuando el balón cruzó la línea final; aunque ello de poco le sirvió, América volvió a caer en casa otra vez, como lo hizo en el Clausura 2009 donde apenas ganó un encuentro superando a su eterno “hermano” el Necaxa.



