Altos funcionarios de Naciones Unidas expresaron hoy su temor a que la situación en Haità se salga de control y se torne violenta, a menos que se entreguen con mayor rapidez alimentos a los damnificados del terremoto del 12 de enero.
'Si la comida y el agua no comienzan a llegar a la gente más rápidamente, tendremos problemas de seguridad', explicó el subsecretario de Operaciones de Paz de la ONU, Alain LeRoy, en conferencia de prensa en la sede de este organismo.
El funcionario indicó que, por ello, el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, solicitó este lunes al Consejo de Seguridad del organismo que aumente en mil 500 el número de policÃas y en dos mil la cifra de militares extranjeros para mantener la seguridad en HaitÃ.
'El sistema de seguridad se mantiene bajo control de la ONU, aunque hay incidentes esporádicos por la frustración de la gente por no obtener más comida y más agua con mayor rapidez', declaró LeRoy.
El funcionario expresó que las fuerzas militares de la ONU se dedicarÃan a asegurar los envÃos de ayuda humanitaria que llegan al paÃs, lo mismo que los 200 centros de distribución de la asistencia.
Hasta el momento, detalló LeRoy, han arribado a territorio haitiano 60 mil toneladas de ayuda internacional.
La segunda misión de los militares enviados a Haità serÃa vigilar las vÃas de comunicación terrestre entre República Dominicana y Puerto PrÃncipe, y entre esta ciudad y otras comunidades haitianas.
El tercer y último propósito del refuerzo de las fuerzas del orden en Haità serÃa 'mantener una reserva militar, en caso de que la situación de seguridad se deteriore', manifestó LeRoy.
Hasta ahora, comunicó LeRoy, sólo República Dominicana ha oficializado el envÃo de 800 militares adicionales a HaitÃ.
Tanto la Unión Europea como varios paÃses de América Latina estudian también enviar refuerzos militares el paÃs antillano, agregó el funcionario.
Por su parte, Susana Malcorra, subsecretaria de Operaciones de Campo de la ONU, aseguró que hay planes para robustecer el mandato de la Misión de Estabilización de Naciones Unidas en Haità (Minustah, por su acrónimo en francés) y aumentar su capacidad de coordinación.
Asimismo, Malcorra respondió a crÃticas sobre una supuesta lentitud por parte de la ONU para asistir a los haitianos y distribuir ayuda humanitaria entre la población.
'Tenemos tres grupos de trabajo por ahora en la ONU en HaitÃ. Uno, los (integrantes) muertos o heridos; dos, los que tienen familiares muertos o heridos; y tres, lo que se hallan en estado de shock. Aún asÃ, la ONU trabajó desde las primeras horas de la tragedia', enfatizó Malcorra.



