Esperaban algo más que palabras y se han topado con un discurso de madre, de maestra que intenta incentivar a sus alumnos. Ella, Michelle Obama. Ellos, 3.000 estudiantes en representación de todos los de México. La sÃntesis del mensaje, que los jóvenes son muy importantes, que pueden y deben cambiar el mundo a mejor, que pueden y deben creer en sà mismos más allá de la adversidad.
La prueba, ella misma. SÃ, Michelle Obama se ha puesto de ejemplo de quien con escasos recursos ha conseguido llegar lejos porque "tuve el apoyo de mi familia y de la universidad que creyó en mÃ". Pero, sobre todo, ha destacado, porque no se rindió. Ni ella, ni su marido, ni Ghandi, ni Juana de Arco, ni Benito Juárez, ni Nelson Mandela... Todos citados en el discurso.
"Espero que todos ustedes, cuando se encuentren en dificultades, cuando comiencen a desanimarse, piensen en los jóvenes como ustedes, en todo el mundo que se ha esforzado duramente en laboratorios y bibliotecas, en las fábricas y los campos, que han marchado y luchado y sangrado para hacer este mundo nuestro mejor", clamó ante un auditorio absolutamente entregado.
Hasta el "yes we can" se ha colado entre sus palabras, para regocijo del personal, que ha escuchado pacientemente y en absoluto silencio el augurio que Michelle Obama ha dibujado para ellos: "La responsabilidad de los desafÃos del futuro recaerá sobre sus hombros, el mundo esperará que hagan los descubrimientos y establezcan las industrias que impulsarán nuestra prosperidad y asegurarán nuestro bienestar".
Frente a las banderas de EEUU y México ha hablado de amistad entre los dos paÃses, de la necesidad de convertir la incertidumbre en esperanza. Y eso ha sido todo lo más que se ha acercado al tema que es realmente el problema del presente y del futuro de México, la lucha contra el narcotráfico.
Se lo ha dicho a la primera dama el rector en su discurso. Las estudiantes que soñaban con la posibilidad de hablarle. Pero no ha habido una sola palabra al respecto. El viaje de Michelle Obama ha sido diseñado para ofrecer una imagen muy definida de mujer preocupada por el resto de las mujeres y de los jóvenes.
La agenda deja fotos y pocos compromisos, más allá del personal de Michelle Obama por trabajar en favor de los jóvenes. De momento, a ellos, a los estudiantes presentes en la Universidad Iberoamericana, una privada de los Jesuitas, ya les ha dejado claro que son unos privilegiados y que por eso tienen el deber de, con sus conocimientos, ayudar a otros que tengan menos oportunidades.
Conm idéntico espÃritu ha visitado antes una escuela de primaria para niños sin recursos. Y antes de emprender la ruta para la Universidad, ha hecho una parada en el Museo Nacional de AntropologÃa, acompañada por su homóloga mexicana, Margarita Zavala. Para ella también ha tenido palabras de reconocimiento en su discurso porsterior: "Somos amigas, como nuestro maridos son amigos. Es una mujer inteligente, llena de pasión y firme, ya le he dicho que el próximo mes celebraremos una cena oficial en EEUU y que se prepare para divertirse".
El comentario podrÃa parecer frÃvolo. No lo es si cuando lo que se pretende es acabar con la imagen de enfrentamiento que desde hace tiempo se percibe entre EEUU y México cuando se habla de responsabilidades en la lucha contra el narco.



