El presidente estadounidense ya está recibiendo el apoyo de otros colegas, pero persisten diferencias significativas, mientras Obama se apresta a recibir el jueves y viernes en Pittsburgh al Grupo de los 20, que congrega a las principales economÃas mundiales.
Además de promover la agenda estadounidense, Obama seguramente enfrentará preguntas difÃciles de otros paÃses del G20 sobre si su gobierno puede desarrollar un plan factible para frenar un enorme déficit presupuestario que la Casa Blanca proyecta ascenderá este año a mil 548 billones de dólares y que totalizará 9 billones de dólares a lo largo de la próxima década.
Como parte de un esfuerzo para convencer al mundo que se propone controlar seriamente el déficit presupuestario, Obama promueve un plan que requerirÃa a Estados Unidos y otros paÃses hacer cambios profundos en la manera de manejar sus déficits.
El objetivo consiste en prevenir los desequilibrios desestabilizadores representados por los enormes déficits presupuestario y comercial de Estados Unidos y los enormes superávits comerciales en paÃses como China.
La iniciativa de Obama requerirÃa a las naciones con déficits comerciales crónicos, como Estados Unidos, aumentar sus tasas de ahorro para consumir menos importaciones y a paÃses con superávits comerciales como China hacer que sus consumidores gasten más y dependan menos del crecimiento basado en las exportaciones.
''No podemos regresar a una época en que los chinos o los alemanes u otros paÃses nos venden de todo, en la que nos abultamos de deudas de tarjetas de crédito o hipotecas, mientras no les estamos vendiendo nada'', dijo Obama.
La tasa personal de ahorro de los estadounidenses ha estado subiendo durante la recesión actual a medida que las familias reducen los gastos y tratan de reponerse, pero el problema es que el déficit presupuestario nacional, un barómetro del ahorro nacional general, ha estado aumentando, alarmando a paÃses como China, el mayor poseedor de la deuda del gobierno estadounidense.
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