Teresa Villarreal, experta en turismo de México, nos explica: "Esta denominación de "pueblos mágicos" no es arbitraria. Para serlo hay que reunir una serie de condiciones y no todas las localidades las poseen. Los "pueblos mágicos" atesoran un pasado que vive en el presente".
Son pueblos muy antiguos por historia y cultura, conservan una bella arquitectura, sus habitantes mantienen sus costumbres y sienten orgullo por su tradición. Muchos de ellos son artesanos que rescatan los materiales y las técnicas artesanales y elaboran con dedicación sus piezas.
Entre los mas famosos "pueblos mágicos" de México se encuentra San Miguel Allende, en Querétaro; el de Tequila en Jalisco; el pueblo de Dolores Hidalgo en Guanajuato; Taxco en Guerrero, y el pueblo de Izamal en Yucatán.
EN PLENO CORAZÓN DEL MUNDO MAYA.
Izamal, fue bendecido por el Papa Juan Pablo II. Se encuentra aproximadamente a 70 kilómetros de la ciudad de Mérida, capital del Estado de Yucatán, en pleno corazón del mundo maya.
Al acercarnos por carretera, la magia aparece ante los ojos, las casas coloniales están pintadas de amarillo y mantienen su arquitectura original, las farolas y ventanas que nos recuerdan otro tiempo.
En Izamal se conjugan el pasado prehispánico, la gracia colonial y la época actual.
Las callecitas están empedradas y por ellas circulan las calesas, carruajes tirados por caballos que lo llevan por el pueblo, visitando los talleres de los artesanos, los cuales ofrecen desde mariposas pintadas en papel maché, hasta hamacas y vestidos bordados.
Muchas de estas piezas pueden verse en el Centro de Artesanías, una bella casona del siglo XVI, que alberga un museo y una tienda donde se ofrecen las obras de los artesanos del pueblo.
"Me paso el día haciendo mis tallas y buscando las maderas-dice el escultor Gabriel Rajón y añade- Mi padre me enseñó y ahora yo le enseño a mi sobrino. Asi se sigue la tradición, de familia en familia."
LA MÁS ANTIGUA DEL YUCATÁN.
La tradición vive en Izamal entre los artesanos y en el recuerdo de cada piedra, ya que la ciudad es la más antigua de la Península de Yucatán.
Fue un asentamiento maya, en el que se encuentran cinco grandes pirámides inspiradas en las prédicas del legendario Itzamná -dios sembrador del conocimiento, que instó a la construcción de esta urbe nominada Izamal- y es un centro religioso, administrativo y político del Mayab -la tierra de los elegidos-.
Con la llegada de los españoles se fundieron las dos culturas: la indígena maya y la hispana europea. En 1553, se construyó el gran convento de San Antonio de Padua, sobre el antiguo templo maya, la pirámide Pap Hol-Chac- en el centro del pueblo.
Los monjes franciscanos deseaban evangelizar a los indígenas y éste era un lugar religioso y sagrado, por eso levantaron el atrio más grande de América y fue allí donde su fundador, Fray Diego de Landa, quemó los códices mayas, privándonos de un enorme legado cultural.
El atrio tiene la particularidad de estar cerrado por una soberbia arquería y está emplazado en el terraplén del antiguo templo maya.
En ese mismo atrio, el Papa Juan Pablo II ofició misa, en 1993, ante miles de creyentes, dando su bendición a la región maya.
En el convento hay un pequeño museo donde se conserva la silla papal y documentos de su histórica visita.
La iglesia esta dedicada a la Virgen de Izamal, reina y patrona de Yucatán, que posee un hermoso santuario que es muy visitado por los filigreses.
Si desea, puede tomar una calesa y llegar hasta la colina donde se encuentra las ruinas arqueológicas de la pirámide de Kinich-Kakmó, que mide más de 35 metros de altura y corresponde al periódo clásico temprano, entre 250 a 600 d.C.
Al anochecer, el pueblo se ilumina, se prenden las farolas, los restaurantes ofrecen gastronomía yucateca y no falta la música de las marimbas, instrumento típico de la región. En este marco de fiesta pueblerina, se presenta el espectáculo de Luz y Sonido, en el gran atrio del convento.
Izamal es un pueblo donde tradición y costumbres, misterio y magia, trenzan una bella unión entre pasado y presente.



